F40
El último coche aprobado por Enzo Ferrari, construido para el cuarenta aniversario de la marca sin una sola concesión al confort.

Una escudería de competición que fabrica coches de calle para pagar las carreras, y que nunca ha dejado de comportarse como tal.
Enzo Ferrari dirigía el departamento de competición de Alfa Romeo cuando fundó Auto Avio Costruzioni en 1939. Un acuerdo de no competencia le impedía usar su apellido durante cuatro años. El primer coche con el escudo llegó en 1947: el 125 S, con un V12 de 1,5 litros.
La lógica de la casa se mantuvo intacta durante décadas: los coches de carretera existen para financiar la Scuderia. Esa jerarquía explica el V12 como motor emblemático, la resistencia a fabricar modelos accesibles y la costumbre de producir series cortas.
En 1984 el 288 GTO inaugura la línea de superdeportivos limitados que define la percepción moderna de la marca. Le siguen el F40 en 1987, el F50 en 1995, el Enzo en 2002 y LaFerrari en 2013. Cada uno se fabrica en cantidad conocida y anunciada.
Ferrari salió a bolsa en 2015. Sigue limitando deliberadamente el volumen anual, una decisión industrial poco común que sostiene el valor residual de su producto.
Escasez controlada y motor como argumento central del producto.
Primer superdeportivo de serie limitada de la casa.
Último modelo aprobado personalmente por Enzo Ferrari.